Con el pasos de los años me estoy dando cuenta de que cada vez más letras van apareciendo en el nombre de este colectivo, y tengo la certeza de que la H de Heterosexual aparecerá en el futuro también.

Sinceramente me parece estupendo que las personas tan bravas en salir del armario no se conforman con el sistema social de antes, y demuestran un gran desarrollo personal y social.

¿Por qué intuyo que la H aparecerá? La respuesta tiene que ver con mi experiencia personal y con una necesidad social real.

En mis últimos casi 20 años de trabajo e interacción con los demás me di cuenta de que todos, absolutamente todos, pasamos por los mismos problemas y dificultades, y que en algún momento nos encontramos con el no saber como gestionar algo: con perdidas, rechazo, traición, celos, dolor o sufrimiento, y que estas experiencias no tienen una orientación sexual. Ahora, yo considero que es necesaria una integración del H en el nuevo colectivo LGTBIQA porque en este momento estos dos colectivos están separados, y separados es mucho más difícil empatizar, aceptar, conocer, aprender y llegar a acuerdos. La única manera de hacer un cambio sano es la de enseñar al otro así como eres de verdad. Aprendemos más del otro si estamos juntos, no separados.

Mi experiencia personal me enseñó a ser una mejor persona ya que se me dio la oportunidad de aprender. Vengo de Transilvania, Rumania, un lugar donde en 1996 ser gay era visto como algo muy negativo y peligroso, y las definiciones y teorías de la psicología sobre esta orientación sexual no me convencían mucho, así que empecé a investigar por mi cuenta.

Dada mi orientación profesional hacia la psicología y al Ser Humano, mi curiosidad me llevó a empezar a relacionar y a preguntar cosas sobre este mundo desconocido a mí ,a un vecino mío que era visto como ̈peligroso ̈ y conocido como bisexual. Pero no fue hasta 2005, cuando compartí piso en Madrid con una chica y dos chicos gays, que mi mente empezó a abrirse. Estos 2 años de convivencia fueron unos de los más divertidos y donde más aprendí de lo que hasta entonces yo conocía. En esta casa llegaban transexuales, lesbianas, gays y draq-queens, y cada uno era bello a su manera. Es en este momento cuando considero que me convertí en un ser Sexfulness, un ser más amoroso y consciente sexualmente.

Aprendí que solo juntos, podría cada uno realmente entender al otro de verdad y que al final no somos tan diferentes. Repito, todos pasamos por unas dificultades universales, sin embargo la sociedad hizo a veces, por miedo o ignorancia, que este colectivo lo tenga más difícil y que tenga que luchar más.

Lo que ocurre hoy en día, y se puede ver bastante bien en terapia, es que el Heterosexual se quedó atascado, no sigue aprendiendo y está bastante separado de cualquier colectivo y apoyo. La presión social lo aprieta también más y más con sus roles absurdos, y el único apoyo que tiene es el pastor o el psicólogo, que ya sabemos como funcionan.

Aprecio muchísimo y admiro el gran trabajo de los Colectivos LGTBIQA por la organización que tienen y la unidad en su objetivo, pero si quieren cambiar la sociedad considero que necesitarán integrar al Heterosexual también, porque solo juntos podemos desde la coherencia crear un cambio sano y real. Me alegro ver que estos intentos existen ya, y sé también que gente de los dos lados están dispuestos en construir algo mejor, sino es para nosotros será para nuestros hijos. Para que haya un ser Sexfulness consciente y libre de cualquier prejuicio, es necesario primero una integración de todos.
Os invito a reflexionar un poco sobre esto, porque el camino es más difícil hacerlo uno solo, y algunas cosas (cosas que le corresponde a cada uno) hay que hacerlas solo también, pero si queremos vivir libres, con amor y alegría es importante colaborar todos juntos, desde la apertura hacia el otro y con un foco hacia lo que se tiene que mejorar, y no solo hacia lo que estamos haciendo mal sino también hacia lo que hemos conseguido hacer bien.

Sabemos todos que el sistema educacional no es muy sano, esta es la razón por la cual a veces estamos muy infelices y sufrimos, por lo que nos quieren inculcar o “enseñar”, pero una critica no es suficiente. Son necesarias estrategias y planes, y mucho mucho trabajo para construirlo de una forma sana. Es necesaria también la implicación de todos los colectivos, mejor dicho de todos.

Leyendo esto te invito a que seas responsable y consciente de tu parte, porque juntos podemos aportar algo extraordinario.

Con cariño, Adrian Frandes

Articulo publicado en Wondergay.es